Pasa desapercibida esta bonita renunculácea del género Delphinium. Delata la flor su característico espolón alargado hacia atrás, esa prolongación tubular en forma de espuela que contienen los sépalos es un almacén de néctar para los insectos polinizadores especializados.
Es difícil saber a cual de as tres especies mediterráneas pertenecen las fotos que he tomado en otoño. Puede se Delphinium halteratum, pentagynum o gracile. La foto de arriba que es de junio la tengo etiquetada como Delphinium halteratum.
| Delphinium gracile o Halteratum sub. gracile |
El color azul-violáceo intenso pero suave en los sépalos laterales rectos y ligeramente reflejos es propio de las floraciones estivales-otoñales de esta especie en pastizales secos y matorrales mediterráneos.
Al igual que muchas otras ranunculáceas (como el acónito), todas las especies del género Delphinium contienen alcaloides muy potentes (como la delfinidina), esta toxicidad histórica ha servido de mecanismo de defensa natural frente a herbívoros.
El término delphinion deriva de delphis, que significó en griego delfín. Los antiguos botánicos y naturalistas como Dioscórides bautizaron así a estas plantas porque la forma del capullo floral cerrado y, sobre todo, el espolón alargado que caracteriza a sus flores recordaban poderosamente a la silueta arqueada y al hocico de un delfín saltando en el agua.

