1. Su etimología y el secreto del tergito
Su apellido científico, oculatus, procede del latín y significa "provisto de ojos" o "que tiene ojazos".
A primera vista, uno podría pensar que alude a sus grandes y hermosos ojos compuestos (que suelen lucir un tono verdoso o amarillento pálido muy vivo). Sin embargo, el entomólogo francés Pierre André Latreille bautizó a la especie fijándose en un detalle mimético de su abdomen: en el segundo tergito (el segmento dorsal del abdomen), las manchas negras sobre el fondo amarillo pálido suelen dibujar dos círculos negros aislados que asemejan un par de ojos o anteojos acechando desde el gáster.
2. Diferencias con Bembix rostrata
Aunque a nivel biológico operan de forma casi idéntica, en el campo se las puede distinguir atendiendo a tres factores:
El tamaño: Bembix oculatus es sensiblemente más estilizada y algo menor que rostrata. Mientras que rostrata puede alcanzar fácilmente los 20-25 mm de longitud (mostrando un aspecto muy robusto), oculatus suele moverse en un rango más modesto, entre los 15 y 20 mm.
La coloración: El tono amarillo de las bandas abdominales de Bembix oculatus tiende a ser más claro, a veces con matices amarillo-limón o blanco-verdosos, y el labro ("pico") no es tan exageradamente prominente ni curvo como en rostrata, aunque mantiene la estructura rostrada típica del género.
Preferencia climática: Rostrata es más frecuente en el norte, mientras que oculatus es especie genuinamente mediterránea y termófila. Se extiende con abundancia por la península ibérica, el sur de Francia, Italia, Grecia y el norte de África. Tolera y busca temperaturas del suelo extremadamente altas, permaneciendo activa en las horas centrales del día veraniego, cuando el calor ahuyenta a la mayoría de los demás insectos.
| Bembix oculatus 13 de agosto de 2012, en una menta silvestre |
3. Ecología y el arte de la caza termófila
Al igual que rostrata, Bembix oculatus es una avispa solitaria que cría de manera gregaria (formando densas colonias de nidos individuales en taludes arenosos, dunas continentales o lechos de ríos secos) y practica el aprovisionamiento progresivo.
Sin embargo, su especialización en la caza de dípteros muestra una clara adaptación a la fauna del entorno mediterráneo:
El azote de los tábanos: Es una aliada formidable de la ganadería en las zonas rurales del sur de Europa. Sus presas predilectas son los tábanos (familia Tabanidae), las moscas domésticas (Muscidae) y los bombílidos.
Caza en pleno vuelo: Su técnica de captura es puramente aérea. Detecta a los dípteros gracias a su portentosa agudeza visual y, tras un vuelo estacionario, se abalanza sobre ellos a una velocidad endiablada, paralizándolos en milisegundos con el aguijón antes de transportarlos entre sus patas hacia el túnel.
Como dato etológico singular, debido a las altísimas temperaturas que alcanza la arena del Mediterráneo en julio y agosto, Bembix oculatus ha perfeccionado un baile de excavación frenético: desplaza la arena con sus peines tarsales a tal velocidad que apenas pasa unas décimas de segundo en contacto directo con las capas superficiales más calientes del suelo, evitando así el choque térmico mientras sella y camufla la entrada de su guardería.
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