miércoles, 28 de abril de 2021

LIBÉLULA ALICAÍDA

 

Trithemis kirbyi. Libélula de alas caídas, hembra. 24 agosto 2017.
En posición de obelisco para defenderse del calor.

Las libélulas son insectos gráciles, con alas reticuladas e irisantes, cabeza y ojos grandes, antenas cortas y fuertes mandíbulas, pero no tanto como para causarte daño.

Los humanos no han sido todavía capaces de imitar la versatilidad de su vuelo: hacia adelante, hacia atrás, en picado, hacia arriba, hacia abajo, cerniéndose... 

Trithemis kirbyi, familia Libellulidae, odonato anisóptero mide unos tres cms de largo por 6 de envergadura. Los machos tienen al rojo encendido.

Son muy sensibles a la contaminación, así que verlas es seña buena de que no la hay.

En su libro sobre Presencias irReales (2017), Ana Carrasco Conde anota la tradición clásica de representar los fantasmas de los difuntos como seres minúsculos semejantes a mariposas o libélulas. Así ψυχή, psyché, psique (alma, mente) significó también mariposa, según Aristóteles (Investigación sobre los animales, 551a). Estas pequeñas figuras aladas han tenido su importancia en la representación de la sutileza de la "sustancia simple" del alma en la imaginería popular, y recientemente en películas de terror como Mothman (Mark Pellington, 2002).

Mi agradecimiento a James Smith, enorme odonatólogo, por la identificación de especie y género (hembra) del ejemplar de la foto y por explicarme por qué las libélulas adoptan la posición de obelisco en los días muy calurosos.


SANTATERESA

 

Mantis, santateresa, 21 agosto 2017

Es hasta cierto punto un mito que la mantis decapite y devore al macho mientras con él copula. No siempre; al menos no lo hace sistemáticamente. Tal vez en tiempos de escasez y si el macho se descuida. Cuando la cópula se vuelve trágica y manticida, la hembra empieza por descabezar al macho, pero el acople no se interrumpe, porque la eyaculación masculina está controlada por el último ganglio abdominal. Tampoco le hacen asco las mantis al canibalismo con individuos menores si el hambre aprieta.

Hay humanas peores que mantis en relación al partenaire, "viudas negras", pero son muy raras. El asesinato femenino no llega al diez por ciento en ninguna parte y suele ser por envenenamiento. La violencia cuerpo a cuerpo, además de inelegante, es poco femenina. No obstante, por naturaleza, la gran inversión siempre la hace la hembra en sus hijos, en su descendencia directa, "sangre de su sangre".

Este insecto, la santateresa, es el único animal que tiene un solo oído, en el tórax. Beneficioso en nuestras huertas y jardines y en el control de plagas, pues ataca todo tipo de insectos, las especies mayores, tropicales, son capaces de cazar pequeños pájaros. En Europa es especie protegida. En España contamos al menos con tres o cuatro especies, alguna como Sphodromantis viridis llegada no hace mucho de África. 

Desde luego, parece un depredador diseñado por una inteligencia alienígena. Sus patas delanteras no son brazos recogidos para la oración teresiana, sino patas para prender y devorar. El fémur y la tibia anteriores son alargados, robustos y espinosos. Se pliegan como una navaja.

A la cabeza triangular y muy móvil no le faltan sentidos y antenas. Ni ojos, pues a los dos complejos y compuestos se unen tres ocelos antiguos y simples. Toma el color del entorno, en este caso de un rosal antiguo. Permanece quieta, al acecho, con las patas anteriores recogidas como si rezase..., hasta que las lanza sobre su presa.


Ooteca de Sphodromantis viridis (1 marzo 2008)
la mantis africana bien instalada en nuestra península.

La puesta de huevos es conservada durante la estación fría en el interior de unas cápsulas fabricadas con una secreción especial que al solidificarse toma la textura sólida del cartón o el plástico. Estas ootecas las fija la mantis sobre plantas. Al Primer estado larvario (proninfa vermiforme) sigue enseguida otro en el que el individuo se parece ya mucho a la imago.

domingo, 25 de abril de 2021

LACHNAIA SEXPUNCTATA

Lachnaia sexpunctata, 2 de abril 2021. Loma de Úbeda

Si os acercáis desde mediados de abril y durante las primeras semanas de mayo a un chaparro, que es como se llaman por esos cerros las encinas, veréis entre sus amentos masculinos ya mustiándose o del todo mustios, a esta criatura volando silenciosa, que mide aproximadamente un centímetro: escarabajo (coleóptero) de cuerpo negro y orondo, más rechoncho y cuadrado que una mariquita y mayor que esta. El escudete entre los élitros es negro, como las patas y las antenas. La cabeza se reduce a un segmento estrecho casi tapado por el pronoto con vello cano como otras partes del exoesqueleto, lo cual le distingue de Clytra, cuyo pronoto es brillante y lampiño, con el que se confunde fácilmente, pero Clytra quadripunctata tiene cuatro manchas irregulares en los élitros, en lugar de seis puntos bien definidos, tres en cada élitro dibujando una L.

(Clytra quadripunctata es también un crisomélido (familia Chrysomelidae) de las hojas, four spotted leaf beetle, escarabajo de las hojas de cuatro manchas, le llaman los ingleses, de élitros externos amarillentos, anaranjados o rojos, según la alimentación, con puntos negros (punctata), cuyo tamaño es variable y que a veces desaparecen. "Punctus", de 'pungo', 'pungere', picar, taladrar, como nos recuerda el sabio de Animalandia: Pedro Romero. Se dice que vive el oeste de la región paleártica, desde el norte de España a Mongolia.)

El siguiente comportamiento que se atribuye a Clytra, también parece ser el de Lachnaia: Las hembras ponen huevos en hormigueros o cerca de ellos. No sabemos por qué mecanismos bioquímicos las larvas son toleradas por las hormigas (ej. Formica rufa), se construyen una armadura protectora con tierra y excrementos y, según unos, se alimentan de huevos y larvas de sus hospedantes; según otros, de diversos detritos, dentro de los hormigueros. La pupa tiene lugar en la parte alta del hormiguero, como preparando la huida. Tan pronto el imago emerge, huye del hormiguero antes de ser atacado por las hormigas. El adulto es polífago y no sólo se alimenta del género Quercus.

14 de mayo de 2019. Cerca del santuario del Gavellar

Como suele suceder, sus colores brillantes anuncian mal sabor y toxicidad; pero no lo digo ni por las fresas ni por las cerezas, esos manjares, aunque sí podría decirse por ciertos especímenes humanos que tanto relumbran como defraudan... Hay que estar atento a la belleza discreta, silenciosa, en tonos apagados, que luce cuando se debe, en feliz intimidad.

Añado fotos de un ejemplar de abril naranja y otro rojo de mayo.

OPHRYS INCUBACEA

 

Ophrys incubacea bianca.
Cerros de Úbeda, 20 de marzo 2021.

BIANCA. ORQUÍDEA SILVESTRE

Un ejemplar del medio centenar de orquídeas silvestres que medran en la provincia de Jaén: Ophrys incubacea bianca. Alfredo Benavente, en su libro sobre las orquidáceas de la sierra de Cazorla define esta variedad (Bianca) como una orquidácea rara e interesante restringida a la Europa mediterránea y en peligro de extinción en las sierras de Jaén.

Florecen ya a mediados de marzo, en sincronía con las emergencias de los abejorros machos que las polinizan y a los que mienten representando ser lo que no son, hembras fantasma, espectros de abeja..

Quienes sean sensibles a la fascinación de estas evolucionadísimas plantas salvajes, todavía mal conocidas, pueden introducirse en su mundo a través de nuestra entrada: http://diccionariosubjetivo.blogspot.com.es/.../orquidea...





martes, 20 de abril de 2021

VIOLETAS

 

Sierra Mágina en violeta. A la derecha, el cerro Aznaitín

¿Qué tendrás violeta amada 

que me alegras la mirada? 

Antonio del Castillo Vico

 

Cuenta la leyenda que tras la muerte del Hijo fue tanto el dolor de la Inmaculada Madre, que las violetas, hasta entonces blancas, se tiñeron de púrpura para acompañar el sufrimiento de María.

En la simbólica del color violeta no sólo cabe dolor, también valor, el del soldado, cuya sangre representó en Roma la violeta, flor fúnebre.



En la Edad Media la especie salvaje odorata se usó en pócimas y brebajes. También con esta humilde flor de suave aroma, el romántico expresaba su lealtad a la amada y su afán de protección.

Los pétalos son comestibles y los llamados "pensamientos" (Viola tricolor) son especies y variedades domesticadas de violetas. 

Mi abuela María nos regalaba a los nietos, por Reyes, una cajita de caramelos con figura y sabor a violeta. No me gustaban mucho esas dulces golosinas, por entonces era más de sal que de azúcar, pero sí agradecía que mi abuela me los regalara. Por su afecto acababa consumiéndolos entre clase y clase. Me estimulaban.

En su libro Eleusis (2012), el poeta Miguel Florián dedica uno de sus poemas a esta flor:

MUY POCO PUEDE HACER LA VIOLETA

para alcanzar la luz. Su tallo es frágil.

El moscardón se posa en su corola.

La flor se inclina hasta rozar la tierra,

se une con el color metálico del sueño,

como si el filo acerado de la muerte

la cubriera de fuego, de luminosa escarcha.  

 

Pensamiento silvestre de Cazorla,
en cuyo parque medra un endemismo, la Viola cazorlensis

lunes, 19 de abril de 2021

ALELUYA

 

10 de abril de 2021. Indiferente a la pandemia

¡Cuando sale el sol: ALELUYA! Sobre todo si es después de un chaparrón moderado de gota ancha.

Te miran con ojos procaces. Párpados de cinco pétalos fucsias e iris amarillo de pupila rojiza. Te escrutan desde dentro. Busqué mi buena suerte en una hoja de cuatro foliolos, ya pasado el día de San Patricio. Fue en vano.

Oxalis latifolia, para los amigos Aleluya, alegría abrileña. Vuelve Perséfone Kore, Proserpina romana, que vuelve del Hades, región sombría, para disfrutar con su madre de la cálida caricia del sol. 

Sin duda despierta a la sonrisa el alma este trébol de jardín de hoja ancha (como su nombre específico indica, lati-folia). Perenne por sus bulbos subterráneos. 

Al parecer procede de Méjico, donde invade cultivos. Aquí, en la Loma de Úbeda, esta especie decorativa, precoz en su floración, no se asilvestra fácil. Alguna de sus parientes, de flor amarilla, sí y, saltan, de maceta en maceta, contumaces, perseverando en su ser, de primavera en primavera.

ALMENDRO

 


"- Es curiosa la manera en que se denominan los animales y las plantas en las distintas lenguas. En hebreo, llamamos 'vigilante' al árbol de las almendras. Supongo que conoces la razón... Se diría que ha estado vigilando a que se acerque la primavera y que la anuncia siendo el primer árbol en dar flores..., aunque quizá la razón verdadera sea que se trata de un árbol impetuoso, tan lleno de vida y tan deseoso de mostrar la belleza que alberga en su interior que se adelanta a los demás. Quizá lo que sucede es que no puede soportar el frío, la grisura y la esterilidad del invierno, y por ello sus flores son las primeras en brotar".




"- A ti, querido Shlomo, te sucede como al almendro. Simplemente, no puedes soportar la fealdad, la vileza, la maldad, y anuncias con tu poesía que esa época debe terminar y que debe hacerlo pronto".

Cesar Vidal. Ibn Gabirol. El poeta que huyó de Al-Ándalus, 2014.


Los árboles también sangran: savia y ámbar

Almendro florido

So padrón qu'agua vulnera

Revienta d'albas flores

Espejuelos de algodones

Que prometen primavera.