Cicada orni, cigarra común o chicharra, 15 agosto 2025 |
La Cicada orni, conocida comúnmente como cigarra común o cigarra del fresno, es una especie de insecto de la familia Cicadidae muy extendida en el sur y centro de Europa, así como en el Cercano Oriente y el norte de África.
Camisa o exuvia de Cicada montana |
Características y comportamiento
Es un insecto grande del orden Hemiptera. Los adultos miden aproximadamente 25 mm de largo, con una envergadura de alas de unos 70 mm. Su coloración es críptica (camuflaje), variando de marrón a gris. El abdomen presenta segmentos rojizos y una pubescencia sedosa. Tienen ojos grandes y prominentes, tres ojos pequeños (ocelos) en la parte superior de la cabeza, antenas cortas y un largo probóscide que usan para alimentarse de la savia de los árboles. Las alas delanteras son transparentes con manchas negras distintivas.
Solo los machos cantan. Producen un sonido de clic intenso y característico al contraer y relajar membranas abdominales llamadas tímbalos. Este canto tiene la función de atraer a las hembras para el apareamiento. Los machos a menudo cantan en grupos en ramas soleadas.
Ciclo de vida:
Huevos: La hembra deposita sus huevos en la corteza de los árboles o ramitas.
Ninfas: Al eclosionar, las ninfas se entierran en el suelo y se alimentan de la savia de las raíces de las plantas durante varios años.
Adultos: Después de varias mudas, la ninfa emerge a la superficie, se sujeta a una planta o pared y muda una última vez para convertirse en adulto con alas. Su vida como adulto es corta (alrededor de mes y medio), tiempo suficiente para reproducirse.
Exuvia, exoesqueleto de cigarra montaraz |
Etimología
-- "Cicada" (género): El nombre del género proviene directamente del latín 'cicada', que significa zumbadora o cantante, en referencia al sonido que emiten.
-- "orni" (especie): El nombre de la especie posiblemente provenga del nombre científico del fresno de flor (Fraxinus ornus), ya que esta cigarra a menudo pone sus huevos en las ramas de este árbol.
A primera vista, las especies Cicada orni y Cicada barbara son casi idénticas en su apariencia y a menudo es imposible distinguirlas solo por su morfología. Tienen un tamaño similar, coloración críptica y alas transparentes. Sin embargo, existen diferencias clave que permiten identificarlas, especialmente a través de su canto.
El canto de Cicada orni es discontinuo, repetitivo y monótono. Es una serie de pulsos sonoros intermitentes, como un "clic-clic-clic" repetido. El canto de Cicada barbara es continuo. Emite un zumbido o chirrido ininterrumpido. Además, su canto puede tener una frecuencia ligeramente superior (aproximadamente 6 kHz) en comparación con el de C. orni (aproximadamente 5 kHz).
Aunque sus áreas de distribución se superponen en algunas zonas de la península ibérica, la Cicada orni es más común en el centro y sur de Europa, mientras que la Cicada barbara es más frecuente en las regiones del sur, especialmente en la zona mediterránea.
Comportamiento en simpatría: En los lugares donde ambas especies coexisten, se ha observado que las poblaciones de C. orni tienden a desaparecer antes que las de C. barbara. Se cree que esto puede deberse a una competencia acústica, ya que el canto continuo de C. barbara podría enmascarar o interferir con el canto de C. orni, afectando su capacidad de apareamiento.
Canto de alarma: A diferencia de C. orni, cuando la C. barbara es perturbada, produce una señal de alarma característica con una modulación de amplitud intermitente.
Cicada barbara, 12 de julio del 2022 |
Sócrates, en el diálogo Fedro de Platón, utiliza el mito de las cigarras como metáfora poética y filosófica. La escena se desarrolla en un hermoso paisaje campestre a las afueras de Atenas, bajo la sombra de un plátano, junto a un arroyo y con el sonido de las cigarras de fondo.
Sócrates le cuenta a Fedro una fábula sobre el origen de estos insectos. En la antigüedad, las cigarras eran hombres anteriores a las Musas. Cuando estas nacieron, trayendo consigo el canto, la danza y la música, los hombres se quedaron tan absortos escuchándolas que se olvidaron de comer y beber, y murieron sin darse cuenta. Por compasión, las Musas los transformaron en cigarras, dándoles la tarea de cantar continuamente sin necesidad de alimentarse. Su misión en este nuevo estado es observar quiénes entre los mortales honran a las Musas con su canto, y luego informarles de ello.
Grabado (Detmold 1976)
El mito admite diversas interpretaciones:
1. Símbolo de la devoción a las Musas y la filosofía: Las cigarras representan a aquellos que, como Sócrates y Fedro, están tan inmersos en la conversación filosófica y en el "canto" de las ideas que se olvidan de las necesidades físicas (comer, beber, dormir). Su canto constante es la manifestación de su profunda pasión por la verdad y la belleza.
2. Advertencia contra el ocio vacío: Sócrates advierte a Fedro que no deben dejarse llevar por el placer de la conversación hasta el punto de quedarse dormidos, ya que las cigarras los verían como meros ociosos y les llevarían un mal reporte a las Musas. Así, el mito motiva a ambos a continuar con su conversación filosófica y a no malgastar el tiempo en placeres mundanos sin propósito.
3. Naturaleza del alma: Este mito se relaciona con la idea platónica de que el alma puede liberarse de las ataduras del cuerpo. El canto de las cigarras, que no requiere alimento físico, es una metáfora del alma que se eleva por encima de las necesidades materiales para dedicarse a la contemplación y a la búsqueda de la sabiduría.
Ilustración para "La Cigarra y la hormiga"
Fábulas de La Fontaine
ADIVINA ADIVINANZA. EL CIGARRÓN
Del Adivinancero antológico español (José Luis Gárfer y Concha Fernández), 1994.